Aunque lo más frecuente es que queramos blanquearnos todos los dientes a la vez, en ocasiones ocurre que hay un único diente que está oscuro.

En esos casos, lo ideal es hacer un tratamiento sólo de ese diente y hay varias alternativas dependiendo del diagnóstico y de la situación previa del diente.

Si el diente está desvitalizado (endodonciado), que es el motivo fundamental por el que los dientes se oscurecen, pero no lleva ninguna corona o carilla completa que lo recubra, se puede hacer un blanqueamiento de ese diente. Es lo que se llama un blanqueamiento interno. En esos casos, se accede al interior del diente por la parte de atrás, por donde hicieron el acceso para la endodoncia, y se coloca un gel blanqueador dentro del diente que se irá cambiando semanalmente hasta conseguir el resultado deseado. En muchas ocasiones es recomendable reforzar el blanqueamiento interno con un blanqueamiento externo unitario de ese diente.

Si el diente no está endodonciado, lo principal es conocer la causa que lo oscurece, ya que muchas veces hay alguna patología del nervio que requiera hacer una endodoncia y en ese caso se podría hacer un blanqueamiento interno. Si no requiere hacerse una endodoncia previa, se puede intentar hacer un blanqueamiento externo unitario en ese diente para aclararlo.

Los tratamientos anteriores son los tratamientos más conservadores, pero si hay varios dientes oscuros o bien vamos a intentar mejorar el aspecto general de la sonrisa, se puede plantear hacer carillas de porcelana para igualar la estética de todos los dientes.

Hay veces que el oscurecimiento se debe a la presencia de algún material antiguo de reconstrucción que se haya oscurecido o bien a un empaste del diente como una amalgama de plata. En esos casos puede ser suficiente cambiar la reconstrucción oscura por una reconstrucción estética.

Otras veces ocurren tinciones de todo el diente (llamados “tatuajes por amalgama”) de forma que el diente se queda totalmente grisáceo o bien hay coronas antiguas que tienen metal a la vista; en esos casos puede ser necesario hacer una corona de porcelana que recubra todo el diente y permita recuperar la estética y el color del diente e igualarlo con el resto.

Como siempre, lo fundamental es realizar el diagnóstico correcto y poder aplicar el tratamiento ideal en cada caso dependiendo de la causa que lo origine.

A continuación y para terminar, os compartimos uno de los casos realizados con éxito en nuestra clínica.

Artículo escrito y caso tratado por la Dra. Pepa Calvo